Tipos de cuadernos: cómo elegir el de tu marca

¿A5 o A6, espiral o tapa dura, rayas o puntos? Cómo elegir el tamaño, la encuadernación y la portada de una libreta con tu logo que de verdad se use.

Libreta azul de tapa dura abierta con notas de una reunión sobre una mesa de oficina, junto a otra libreta cerrada y un café

Cualquiera que haya pasado un verano en España se acuerda de ellos: los cuadernos Rubio. Verdes los de caligrafía, amarillos los de problemas, y siempre esperando en la mesa de la cocina mientras los demás se iban a la piscina. Nadie los elegía con ilusión, pero se usaban hasta la última página. Eso es justo lo que quieres de una libreta con tu logo: que vaya a cada reunión y se llene hasta el final, con tu nombre a la vista todo el tiempo. Si no, acaba en un cajón. Antes de diseñar la tuya, conocer los distintos tipos de cuadernos te ayuda a entender qué cambian el tamaño, la encuadernación y el papel.

¿Cuál es la diferencia entre cuaderno y libreta?

En el día a día usamos las dos palabras casi igual, pero suele haber un matiz: el cuaderno es más grande y escolar, y la libreta es más pequeña y personal, la que va en el bolso o en la mochila. Las dos se guardan, así que son el mejor regalo para clientes y nuevos compañeros. El bloc de notas, en cambio, va encuadernado arriba y se arranca hoja a hoja: se queda en mesas y mostradores y pone tu marca a la vista cada día.

Si quieres algo que la gente guarde, elige unas libretas personalizadas. Si quieres estar en cada mesa de la oficina, los blocs de notas son mejor opción.

Tamaños de libretas: cuál encaja con tu plan

Casi todas las libretas siguen los formatos A, y el tamaño adecuado depende de quién la va a usar y dónde:

  • El A7 (7,4 x 10,5 cm) es la libreta de bolsillo de verdad. Pequeña y ligera, es un buen regalo para eventos y ferias.

  • El A6 (10,5 x 14,8 cm) cabe en una chaqueta o en un bolso, ideal para comerciales y gente que se mueve mucho, como el cuaderno Spectrum A6.

  • El A5 (14,8 x 21 cm) es el todoterreno: lo bastante grande para las reuniones y lo bastante pequeño para llevarlo a diario. Es el tamaño que todo el mundo espera en un kit de bienvenida o en la bolsa de un congreso.

  • El A4 (21 x 29,7 cm) da mucho espacio para planificar y escribir largo, aunque suele quedarse en la mesa.

Si dudas, el A5 casi nunca falla.

¿Qué encuadernación le va a un cuaderno?

La encuadernación decide cómo se siente el cuaderno en la mano, y también la imagen que da tu marca. Estas son las que más te vas a encontrar:

  • La encuadernación wire-o, una doble espiral metálica, deja las hojas planas y permite darles la vuelta entera. Práctica y algo informal, encaja muy bien en talleres y formaciones, como el cuaderno Cobble A5 con espiral con tapa de cartón reciclado.

  • La encuadernación encolada da una libreta fina y flexible, con un lomo limpio y lo bastante ligera para enviarla o repartirla en grandes cantidades, como el cuaderno A5 de tapa blanda.

  • La tapa dura transmite solidez y calidad, te da un apoyo firme y mantiene la forma durante años. El cuaderno Spectrum A5 de tapa dura es el que más piden nuestros clientes, y es de los que se quedan en la mesa.

  • La encuadernación grapada es la de los cuadernos del cole: fina, ligera y doblada por la mitad. Si quieres páginas propias por dentro, con un calendario, consejos de producto o un saludo del equipo, con los catálogos grapados puedes imprimir cada página.

¿Rayas, puntos, cuadrícula o en blanco?

El papel decide si tu libreta se va a usar de verdad. Las hojas de rayas son ideales para quien escribe mucho, y la cuadrícula, la de los cuadernos de mates, va de maravilla para números y tablas. Las hojas de puntos se han convertido en las favoritas de quien planifica y de los fans del bullet journal, porque los puntos guían la letra sin estorbar un dibujo. Las hojas en blanco son para bocetos y mapas mentales.

Para una libreta que vas a regalar a todo un equipo o a una sala llena de invitados, rayas o puntos son la opción más segura, porque casi todo el mundo la llenará de notas de reuniones.

Diseñar la portada

La portada es donde vive tu marca, y las mejores no gritan. Un logo pequeño sobre un color potente suele tener más estilo que un logo que ocupa toda la tapa. Si tu marca tiene una foto o un estampado que la gente reconoce, un diseño a todo color puede llevarlo de borde a borde. Las tapas recicladas o de kraft con un logo sencillo encajan con marcas comprometidas con el medio ambiente.

Antes de aprobar el diseño, hazte una pregunta: ¿te llevarías esta libreta si tuviera el logo de otra empresa? Si la respuesta es sí, tus clientes se llevarán la tuya.

Los detalles que se notan

Pequeños extras hacen que una libreta se sienta cuidada: una goma que la mantiene cerrada en el bolso, como la cinta de color del cuaderno A5 blanco Spectrum, o un boli a juego, como el del cuaderno reciclado Priestly. Son justo esos detalles los que hacen que alguien elija tu libreta y no la que le regalaron la semana pasada. Y para los equipos que garabatean mucho, los cuadernos borrables permiten borrar las hojas y empezar de nuevo, para que tu logo se quede más tiempo en la mesa.

Antes de elegir

Piensa en dónde se va a usar la libreta. Una nueva compañera necesita algo para sus primeras semanas de reuniones, un cliente quiere algo bonito para guardarlo y un comercial quiere una tapa que aguante los viajes en coche. Ajusta el tamaño, la encuadernación, el papel y la portada a ese momento, y tus libretas personalizadas se usarán hasta la última hoja, como aquellos Rubio del verano. Y si también imprimes catálogos o revistas, nuestra guía sobre la encuadernación de catálogos te explica las opciones.

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