Ideas para calendario de adviento: lo que nos enseñan Mercadona, Ibai y Stranger Things

Del supermercado a Stranger Things: el calendario de adviento ha cambiado mucho. Echamos un vistazo a los favoritos de este año y a lo que esconden.

Calendario de adviento impreso con bombones, junto a un calendario de belleza, mini tarros de mermelada y bolsitas de té

En muchas casas españolas, la Navidad no empezaba de verdad hasta que sonaban los niños de San Ildefonso cantando la Lotería. El calendario de adviento llegó más tarde, casi de puntillas, con su ventanita diaria y su bombón escondido. Hoy ya forma parte de diciembre para mucha gente, y lo que hay detrás de cada ventana ha cambiado muchísimo. Si miras los calendarios que más triunfan este año, encontrarás un montón de ideas para calendario de adviento. Si te pica la curiosidad sobre su origen, lee la historia del calendario de adviento.

¿Cuándo empieza el calendario de adviento?

La primera ventana se abre el 1 de diciembre y la última el 24, en Nochebuena. El Adviento en sí empieza un poco antes, el cuarto domingo antes de Navidad, así que suele caer a finales de noviembre o a principios de diciembre. Por eso, si vas a regalar uno, entrégalo a finales de noviembre: nadie quiere empezar por la ventana número tres.

Lo que hay detrás de las ventanas hoy

La primera sorpresa está en el supermercado. El calendario de Mercadona es uno de los más populares del país, por delante incluso de Sephora, y Lidl y Consum también tienen los suyos. Un calendario a buen precio, en la tienda de siempre, se ha convertido en un pequeño fenómeno.

Luego están los fans. Ibai tiene su propio calendario, y su comunidad lo espera como quien espera un estreno. Stranger Things y Harry Potter también tienen el suyo. Y la belleza no se queda atrás: los calendarios de maquillaje y los de Primor triunfan bastante más que los de chocolate, aunque Kinder sigue manteniendo el tipo.

Por qué funcionan los mejores calendarios

Todos tienen algo en común. Convierten diciembre en un pequeño ritual de cada mañana, antes incluso del primer café. Lo que hay dentro es pequeño, pero de verdad: una barra de labios que usarás, una figura que guardarás, un dulce que no te habrías comprado.

Los más logrados van construyendo algo día a día, hasta completar una colección el 24. Y sobre todo, están pensados para alguien concreto. Un calendario de Stranger Things para el fan de la serie dice mucho más que cualquier caja de bombones.

Ideas para calendario de adviento que puedes copiar

No hace falta ser una gran marca para usar los mismos trucos. Con un calendario de adviento para rellenar pones tu diseño en la parte frontal y decides tú qué hay detrás de cada ventana. Algunas ideas para llenarlo:

  • Un té, una infusión o un café distinto cada mañana, con una taza con su nombre para tomárselo.

  • Bocados de aquí: mini turrones, polvorones, aceitunas aliñadas.

  • Mini mermeladas y miel para quien disfruta de un buen desayuno.

  • Pequeños caprichos que nunca nos regalamos, como una buena crema de manos.

  • Las piezas de un puzle que solo cobra sentido el día 24.

  • Un vale detrás de cada ventana: un café en una terraza, una entrada de cine, una mañana libre.

  • Notas con recuerdos del año compartido. No cuestan nada y son lo que más se guarda.

El clásico, a tu manera

Y luego está el calendario de toda la vida. El de chocolate es quizá la idea más antigua de este artículo, pero sigue siendo una de las mejores, sobre todo cuando lleva tu nombre. Los calendarios de adviento personalizados llevan tu diseño, tu logo o una foto del equipo en la parte frontal, con chocolate con leche de comercio justo o un clásico como Kinder o Lindt Lindor detrás de cada ventana. Todo el mundo sabe cómo funciona, nadie dice que no al chocolate, y se queda en la mesa todo diciembre, con tu marca a la vista cada mañana.

¿Qué poner en un calendario de adviento?

Un supermercado como Mercadona y un streamer como Ibai tienen su propio calendario por la misma razón: durante 24 días forman parte de la mañana de alguien, en el mes más ajetreado del año. Pocos regalos se quedan tanto tiempo a la vista. Por eso importa menos de lo que parece qué pongas dentro: algo pequeño, pensado para esa persona, que le dé ganas de abrir la ventana del día siguiente. Y si estás preparando el resto de diciembre, echa un vistazo a nuestras ideas de marketing navideño.

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